miércoles, 13 de febrero de 2013

La Liga Asobal, de mal en peor


  • Análisis a los problemas económicos y estructurales de la que fue en su día la mejor liga del mundo.
  • El Barcelona Interesport, el único club saneado.
La Liga ASOBAL, una de las competiciones más prestigiosas históricamente del balonmano europeo, ha sufrido en los últimos años un descenso de calidad y presupuesto que pone en entredicho la gestión de los clubes españoles.

Así, la que en su día congregó a cuatro equipos con las plantillas más equilibradas de Europa, como fueron el Ademar, el Ciudad Real, el Portland y el Barcelona, solamente congrega a, como mucho, un equipo en las rondas finales de la EHF.

De las cuatro franquicias ya mencionadas, la de San Antonio desapareció fruto de una situación económica insostenible, la de León está pendiente de financiación para mantener un equipo competitivo, y el Ciudad Real se tuvo que mudar a Madrid para mantenerse en la máxima categoría.

Ahora, ni siquiera el BM Atlético -antiguo Ciudad Real-, se salva de los problemas, ya que el presupuesto anual ha bajado de los antiguos cinco millones de euros a tres y medio, y tan solo un acuerdo apalabrado con Nike hace soñar a los aficionados.

El oasis en este desierto deportivo es el Barcelona Interesport, que gracias a la millonaria inyección que recibe del fútbol puede seguir aspirando a todos los grandes títulos.

Y, por si esto fuera poco, los equipos medianos y antiguamente grandes, como el Cuatro Rayas Valladolid, el Bidasoa Irún, el Teka Santander o el Cangas, son los que más han notado la crisis del balonmano nacional.

De los últimos equipos, tan solo dos sobreviven (el Valladolid y el Cangas), y ambos están inmersos en la lucha por la salvación, los otros dos entraron en quiebra después de mucho tiempo en concurso de acreedores y tuvieron que terminar su andadura por el deporte.

Los grandes jugadores emigran cuanto antes a Francia, Hungría, Alemania o Polonia, las únicas ligas que ofrecen seguridad a la hora de cobrar, los conjuntos caen en las primeras fases de la Champions y nada hace pensar que vaya a cambiar.

El Atlético fue el último equipo en entrar
en la Final 4, aunque todo hace pensar
que es un logro pasajero
Incluso los más pesimistas apuntan a que, debido a los problemas de patrocinio y pago a las plantillas, se convertirá en una competición amateur.

Sin embargo, este fin de semana, hemos visto una luz al final del túnel con el pase al "last 16" del Atlético y el Barcelona, y con la victoria del Ademar ante el todopoderoso Montpellier en León.

El triunfo de la selección española en la Copa del Mundo añade presión, ya que la primera potencia del balonmano mundial no puede tener una liga que no represente a su combinado nacional.

Quien sabe si los problemas finalizarán y la ASOBAL volverá a ser la competición envidiada, el paraíso del mundo del balonmano. Aunque todo hace pensar que eso será dentro de mucho tiempo.

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miércoles, 21 de noviembre de 2012

Se han precipitado con Ivanovic


  • El Caja Laboral destituye a Dusko Ivanovic tras la derrota en casa frente al Monbús.
  • Los vascos serán entrenados por Zan Tabak.
El pasado domingo, mientras en mi pantalla las jugadas del partido del Estudiantes en Málaga iban pasando, en Álava se cocía la tragedia deportiva más sorprendente de los últimos diez años.

Cuando el Monbús se escapó en el marcador, al final del tercer cuarto, el rostro de Ivanovic, el hombre de las ligas, los títulos y del glorioso TAU, se venía abajo como si la presión del Buesa Arena fuese una novedad.

El partido contra el Olympiacos, que dejó a los vascos con las posibilidades de entrar en el top-16 de la Euroliga muy bajas, destrozó el organigrama y las ganas de trabajar de un club hasta ahora perfecto.

Así, cuando la bocina, ese instrumento bonito y feo, que condena y premia a los equipos sonaba, Josean Querejeta anunció la destitución del entrenador, tomando una de las medidas más tajantes del mundo del baloncesto.

Acto seguido, la prensa se concentró alrededor de la sala de prensa para presenciar un hecho que será recordado en el futuro, salgan como salgan las cosas por la capital vasca.

Toda esta noticia, unido al mal arranque del Caja Laboral, ha despertado mi ira periodística y, más en concreto, esa que nos sale a los aficionados del baloncesto cuando una directiva es injusta con un técnico.

Posiblemente los jugadores sean capaces de remontar la pésima situación, pero eso solo ocurrirá por el miedo que todo profesional tiene al banquillo.

La realidad es que, dentro de unos años, el viento del norte que oprime el buen juego del Caja volverá al seno de la familia del Saski.

Y el principal problema es que una plantilla no puede conseguir los éxitos que se proponga sin un bloque, aunque sea de seis jugadores, que sienta los colores del club y de la ciudad.

Que las cosas van mal por el país vasco no es nada nuevo para los que, en cierto modo, disfrutamos con el juego de un histórico de nuestra liga. La novedad es que, por primera vez desde que sigo a los de Álava, no creo que vayan a ir a mejor.

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